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lunes, 12 de diciembre de 2011

SAGITARIO.



Regido por Júpiter, según los griegos es el Padre de todos los dioses, hermano de Urano, el fuego y el agua en su estado primordial. Júpiter es también Hari-Kulas, Hércules el héroe o dios solar, prototipo de la raza solar.
En el espacio infinito Júpiter es extraordinariamente místico, regio y sublime, es quien da el cetro a los reyes y el palo al mendigo, debemos estudiarlo en su doble aspecto: positivo y negativo: El aspecto trascendente de la vibración de sagitario o sea el verdadero ocultismo relacionado con la alquimia, cábala y magia práctica y los aspectos antitéticos o inferiores, como el centauro mitad hombre y mitad bestia, figura que caracteriza a este signo zodiacal. Como antítesis tenemos a los que blasfeman contra la divinidad, ateos, tiranos. De entre las plantas del elemento fuego de esta constelación surgen criaturas elementales en número de diez que vienen a representar el trabajo de la naturaleza quien siempre busca el equilibrio y perfección de todas las cosas creadas por medio de las leyes del número, el peso y la medida y nosotros debemos imitarla en forma conciente.

El unicornio indica la virtud de la castidad que surge cuando hemos eliminado la parte animalesca del centauro. Parado firmemente sobre la roca, el centauro en actitud de lanzar la fecha, alegoriza el anhelo místico que debe tener el discípulo y recibir así el impulso del Ser. En la parte de abajo la piedra cúbica de Jesod definida por las dos columnas del templo interior, grabada con la cruz de malta y la flecha, emblema astrológico de Sagitario.

Hacia el lado derecho el eremita del Arcano 9 del Tarot indicando el camino de la iniciación, en busca del Ser interior profundo. En la parte superior el Padre representado con el águila y el hijo (Hércules) e indicando son uno, así como Dios-Madre. Las nubes forman figuras humanas que simbolizan a la Ley de la Metempsicosis de Pitágoras o la Transmigración de las almas, con el objetivo de que el ser humano logre la auto-realización íntima del Ser.

Es común ver en los sagitarianos la duplicidad del centauro, por una parte el egoísmo y por otra parte le generosidad, el odio y el amor, si Júpiter es extraordinariamente místico el nativo de este signo en su aspecto inferior es enemigo de lo eterno, cayendo en la materialidad y el ateismo. El centauro es guerrero, luchador, tenaz, de ahí que los de sagitario tengan esas cualidades, sin embargo debe combatir por eliminar la lujuria como defecto predominante, así como el orgullo, amor propio, soberbia, prepotencia, envidia, etc.