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domingo, 1 de mayo de 2011

LEO

LEO

Leo es el Corazón del Zodíaco, es El Trono del Sol, Leo gobierna el corazón humano, Por ello en esta constelación encontramos las preciosas virtudes de la Inspiración e Intuición, También corresponden al Corazón: la Oración; que es platicar con Dios, la comunicación de la conciencia o la esencia con nuestro Real Ser Interior, con nuestro Amado Padre que está en los cielos; La Meditación:  Es la búsqueda y la Unión de nuestra Conciencia con nuestro Dios Altísimo en el Pleroma de la Creación, aquel Lugar del cual jamás debimos haber salido.


En el Templo-Corazón de nuestro Zodiaco Interior debemos equilibrar el Ser con el Saber; debemos equilibrar Conocimiento y Comprensión; en otras palabras debemos Equilibrar la Mente con el Corazón. Nuevamente en esta constelación encontramos el Número tres indicándonos producción Material y Espiritual; así como las tres fuerzas Primarias de la naturaleza, el Universo y el Cosmos.
Recordemos que estas tres fuerzas son el desdoblamiento del Dios Eterno, y el Universo es el único verso; La Palabra Única, es decir el Verbo Divino y Creador; y con el Cosmos que significa orden o ley; crea en lo Material y en lo Espiritual; de esta manera entendemos que Dios crea en lo material y en lo espiritual con el Verbo y con la ley.
La salamandra es una representación del elemento fuego y nos indica también el fuego que en nuestro interior Cargamos y que no ayuda y auxilia en la liberación de nuestra conciencia; utilizándolo de forma correcta en el Eroar Sagrado, en el Arte Sagrado de Eros y Venus, en el Saha Maithuna, en la Fragua encendida de Vulcano donde Hércules tiempla y re-tiempla su espada; en lo que también conocemos como la forja de los ciclopes; es decir en la Magia Sexual.
Al centro, ocupando la escena principal del cuadro vemos al León de la Vida en actitud de lucha y con el Sol brillando sobre él, sin el fuego no existiría la vida, representa el fuego viviente que se encuentra depositado en toda forma que tenga vida, el fuego es origen y fin de todas las cosas, es el fuego del Cristo Sol.
El Sol es el agente maravilloso de la ley del Trogo-Auto egocrático-cósmico común, Dios vive atravéz de nosotros y nosotros por Él, Él, Él; es la alimentación recíproca en todo lo existente, cuyo regulador es el agua, abajo del león encontramos un río de agua de oro; son las aguas de la materia prima que todo buen Alquimista con su labor las convierte en aguas de  oro: en aguas de Vida Eterna.
También en otro aspecto este río representa como en el cuadro de la Gioconda la vía espiral o húmeda y el bosque rocoso de la derecha la vía directa o seca, la vía húmeda es el sendero que nos conduce hacia el nirvana, el camino de la felicidad eterna y el otro sendero que sin lugar a dudas nos llevara Directo hasta el Absoluto; todo verdadero laborante de la Gran Obra rechaza el camino del la felicidad eterna y sigue su camino por la vía seca; por la Vía directa hacia el Absoluto; Por Amor A la Humanidad Doliente, El único sendero que nos conducirá a nuestra verdadera Liberación Intima, a la liberación final es el Sendero de la vía seca o directa.
Orfeo se encuentra en la parte inferior izquierda tocando su lira como una representación viva del Verbo, de la palabra; indicando también a toda una dinastía solar en la que puede transformarse la Humanidad de este globo terrestre, a los pies de Orfeo y recargado sobre un naranjal, un escudo de oro, forjado a manera de corazón y dentro de él el símbolo de la constelación de Leo; nuevamente recordándonos que el Corazón debe ser puro y tranquilo para albergar el Templo y a  nuestro propio Dios Interno. El elemental del naranjo se halla relacionado con la economía de cada quien, lo que recibimos y lo que gastamos, entendamos que esta economía se refiere en su sentido más elevado; que lo que recibimos es riqueza espiritual y vital y  lo que gastamos es esa misma riqueza vital y espiritual, Cuando se malgasta, cuando despilfarramos nuestra riqueza, ese “dinero” cósmico; entonces se deteriora el cuerpo físico y sobreviene la muerte de la materia física “antes de tiempo”; En el mundo físico tanto la avaricia como el despilfarro son violaciones a la Ley del Trogo-Auto egocrático-cósmico común y debemos cumplir el Karma respectivo.
La figura del niño es el iniciado en la fase inicial de la Gran Obra y que la fuerza del Cristo Intimo (el Sol) le ayuda en esta tarea.
Vemos a Hércules peleando contra el León de Nemea, esta es la contienda que el laborante debe enfrentar con sus propias pasiones e instintos inferiores, nuevamente es la contienda de la mente contra el sexo, DEBEMOS SEMINIZAR EL CEREBRO Y CEREBRIZAR EL SEXO, es lo que nos dice y que se halla representado en el símbolo del infinito que conocemos.
Con Leo el autentico y verdadero laborante recibe un nuevo impulso para continuar en ascenso su desarrollo integral, debemos vivir  la senda del Corazón tranquilo por medio de la Oración y Meditación, por lo todos los seres humanos debemos eliminar todo aquello indeseable que cargamos en nuestro interior, que llevamos como fardo en nuestra psiquis, y que si no laboramos en su eliminación nos alejamos más de toda posible regeneración, por ello los nacidos bajo la influencia de esta constelación y toda la humanidad deben eliminar toda clase de emociones negativas y  a los yo-es intelectuales, porque solo con el corazón tranquilo obtendremos paz interior y verdadera felicidad.
 Rige del 23 de julio al 22 de agosto, elemento fuego e influye directamente en el corazón por lo que los amigos de este signo zodiacal son propensos a padecer enfermedades del corazón y a tener accidentes en las manos. Los genios zodiacales que gobiernan éste signo son: Sagham y Seratiel.
Los nativos de éste signo zodiacal son intuitivos por naturaleza, ya que el signo de leo gobierna la intuición, son místicos y les gusta mandar, sufren mucho, son magnánimos y bondadosos, los nativos de leo se irritan con facilidad y se encolerizan fácilmente, generalmente suelen ser tiranos, orgullosos e iracundos, se llenan de auto-compasión y de auto-consideración, mejor sería aprovechar la mística trascendental de este signo zodiacal a fin de lograr el desarrollo de los centros superiores de la máquina humana.